Archivo de la etiqueta: poemas

Algunas pruebas de que el amor existió en la Tierra hace miles de años

Seré pedestre como la oliva

Tosco como un pollo

Infernal como las polillas

Y diré que existe un amor

De simulacro

ese cosquilleo

Que uno siente en el alma

Emoticon sonrojado

Amor errado

Lejos de lo insolente

La necesidad no se lleva bien

Con el pensamiento

Soledad está de turno en

El hospital de los más sanos

Donde existe el amor clavoso

El Hara

Kiri

Donde las cosas grandes se asientan

para solazarnos

los días antiguos

de felicidad

insospechada

Y ese otro amor que es descubrimiento

También hay para fundir tus fundaciones

Algunos testimonios:

Soy dueño del cine

Y tengo enrollada la pantalla

En la terraza de mi templo

Soy el barco hundido

Debajo del cielo frío

De las furiosas olas

Soy lo que nunca contesté

Por no haberlo escuchado

El río enamorado del descampado

Como verán

Queridos alumnos muertos

La dicha es un tiempo ganado a la tristeza

De incontable valor

Para cuando amarronea tu mundo

No hay mejor producto

En la feria vacía de los Miércoles

Los pájaros se amontonan

Alrededor de algo que parece nada

Pero es todo

Un portal en el cielo donde sus cantos son traducidos al idioma nativo del viento

Decir que un pájaro vuela es no saber que repta por el aire

Y posa sus patas sobre los abismos de otra desconocida dimensión

Rodeamos la incertidumbre

Somos tu señal favorita

Ritmo

abismo

lanzados

Es que pensamos en el misterio

Porque el amor es un sobrante

De la cena del linyera

Ese viejo cualquiera

Que también tuvo padre y madre

De lo que la gente llama amor

Nada hay que pueda salvarse

Tal vez ese mitológico ser

transformación sin final

los señores amores,

las amorosas señoras,

Todos casi empiezan

Y luego nunca terminan

Hubo un tiempo que fui horrible

Y fui libre de verdad

Dice una vieja canción

Que cantaba un monstruo nunca

Inventado para un proyecto de

Mario

Nunca filmado

Bava

Deleuze decía

Déjenlo (a Straub)

A la mierda con el vacío

En el cine

Lo bello se halla en las

Del señor Mario

A la medianoche en el templo proyectábamos películas

De miedo

El Señor ya no las quiere pasar

Pero yo

Yo

Lo que se dice yo

Solo digo

Que no es casualidad que el horror prosiga al amor

Esa extasiada flecha no existía

La inventamos para vivir

Para que sea más lindo

Decir adiós

por Adrian Gastón Fares, 4 de Marzo de 2019

El poema sin motivo.

Caer linealmente hacia el centro

Como un meteorito.

Nada de orbitarte.

Querida estrella.

Rompamos los sistemas.

Planetarios.

Despidamos al universo.

Sería una ola de despidos.

En la playa del tiempo libre.

Basta de resistencia

Que vuelva el temblor

(danos la fuerza para mirarnos con fijeza)

Inventemos una mañana sin tarde

Una noche sin amanecer

Un día sin otro

Un futuro sin niños

Destruyamos al mundo.

Sin tocar ningún botón.

Rojo.

Dejemos vacía de incertidumbre la tierra de tus zapatos

Y repletos de misterios los mares de lágrimas

Nada es viejo,

todo es nuevo.

Y aquel Señor que dice que no tiene valor la escritura

Es porque no sabe

Que con el culo en el asiento

El cerebro permanece en su centro.

Las plazas están vacías.

Hasta que no descubramos

al último escondido.

El juego no termina.

Ya estoy grande para esto.

Dice el universo.

Y no paramos

de sonreír toda la noche.

Lástima.

En la oscuridad,

nuestras caras no se ven.

Por eso,

varios universos nos sueñan.

Mientras nos hacen crearlos.

Me acuerdo que

En tu cama me miré

Y en tu espejo me dormí.

Sonriendo.

Nunca.

Adrían Gastón Fares, 17 de Febrero de 2019

Oscuridad

Ser un chico otra vez

acostado en un coche

cara al techo

luces coloreadas

las cuento

no se esperan

pasan tenues

brillan

y me voy con ellas

vuelo

me convierto en las luces

soy claridad y fulgor en ojos entrecerrados

un escáner que descubre un signo

en las facciones de un niño dormido

Adrian Gaston Fares

No

Soy las paredes

pintadas por alguien que ya no existe

agujereadas, revocadas y vueltas a pintar

Soy los cables eléctricos

Sólo funciono cuando me encienden

Y las lámparas se prenden

Sin razón

Ni causa evidente

Soy los regalos de navidad

de los porteros del edificio

y espero sin saber si alguna vez me van a abrir

ni sacar de este envoltorio

Soy la rama del árbol que ya no está

que alegraba al tipo este que escribe

envuelto en carne, pelos y piel

Yo tenía ramas verdes en primavera

y flores rosadas en otoño

Soy la muchedumbre que toma cerveza

en el bar de abajo

y la cerveza y el cristal húmedo

y estoy en todos los labios

y en la saliva escupida

y en los relatos que no escucho

porque soy

agua

que corre y no deja de correr

en las cañerías

en el bidet

líquido

lamido por una gata

Soy también la terraza y las prendas bamboleantes

la sombra que se alarga

la baranda asomada

Soy el cine vacío

los asientos y sonidos

Soy el pochoclo que espera el cartón

Y el cartón que juntan los cartoneros

Soy un asiento vacío

Soy los que todavía no sufrieron

pero van a sufrir

La tela que flamea sin conocer los colores

el mástil que la sostiene sin saber de peso

Soy la tierra que pisaron

los que decían ser

Soy quien nunca fue

 

por Adrián Gastón Fares

El joven pálido. Erizense de sueños.

El joven pálido
se erizó de sueños
y por las calles vagó
sorbiendo cemento
soleado.

El que desayunó aires
por ahora no le preocupaba
mejor era bañarse
en las islas personales
que se separaban por el cemento
en esa mañana corriente.

Mujer era bañarse
en las islas personales.

Adónde vamos,
¿quién soy?
¿por qué?
Eran palabras que a él ya no le molestaban
y a las personas que se cruzaba
parecía que tampoco.

Los caminos cruzados,
caminos perdidos.

I will write stories
about pain and glory.

En la casa del conde
¿dónde estará?
¿dónde se esconde?

Las mentes deberían adaptarse
a cualquier felicidad
no importa de dónde venga
ni cuánto dure
la verdad.

por Adrián Gastón Fares

Seranes épicos sin son

Caminar sobre las aguas
Leer muchas páginas
Reverberación sin falta.
Medianoche y naranjas

Sentir la espada que traspasa

Mi Esqueleto

Hasta los volcanes de hogares lejanos

Y ahí expuesto

Frente a esas familias que guardan silencio en las cenas porque se han comido

a Papa Noel

ahumado

con verduras

Y no solo eso

tienen encerrado a los Reyes Magos tras cuatro candados

De plata

Eran hombres lobos

Ellos que seguían a una estrella atada a sus animales

Una estrella

Un planeta lleno de balcones cayendo al vacío

Y dividir las aguas
Era bautismo

Gotas de sus dedos, en nuestra cabeza

Las que no eran la muerte salada resbalando en los ojos

Y las que no eran nos enseñaron las que serían

Ese viejo truco

Del no ser para Ser

Cuando ya es tarde

Para todo

Y la informe

Forma

Ese viejo truco

Que será cosa de todas las veces

Así nomás maduran los monstruos

En las tierras de las hadas

El despropósito sana magia es

Así como

Judas era barrer debajo de la alfombra

Lo de Lazaro es

habernos animado

a tomarte de la mano

No sabíamos que se podía ordenar a un hombre inspirado

Dos

Mil

Años

Atrás

Revivir

A otros

Exhalantes seres

Como ese viento que dicta las formas de las escaleras

Pero

Ascender era bajar
En el ascensor
Salir a la calle
A buscarnos
Y volver con un libro
De Marlene Dietrich
María Magdalena

Y así empieza

Cruzando el espejismo

un cuento infante

Que nos llevó

A la guerra

A la paz

Y a vos

Estabas a nuestro lado

y nunca te habíamos visto

Mirarnos

Perdón entonces

por el tiempo

Con el que calentaste

Tu traspasador metal

Estimadas estigmadas,

Nosotros
coleccionamos libros de actrices
Muertas
Para que bañen las noches
lágrimas de ataúdes

Es sangre
Pero ella está viva

La mujer araña
Informe

Hay que comerse las palabras para dar con ella
Destruir los muebles
Quemar la guitarra
Soplar el humo
Y doblarse en el suelo
Con las palmas hacia arriba
La frente pegada al frío
pegajoso
brillante
parquet

Todo sea para rescatar a los reyes magos y ahogarlos para siempre en un vaso lleno de burbujeantes vampiresas que succionarán nuestra mente

Para no verte

Ascensor a la terraza

A través del agujero

De los clavos

En nuestras palmas

Vemos el eclipse

De tu mirada

Las pieles de tus párpados

Que deberían mantenerse bajos

Porque es hora de cerrar este negocio en mi presente

Mañana tal vez te encuentre cuando el sol brille y yo busque a mis zapatos que no eran cuatro para salir a la ciudad

A comprar el pan.

por Adrián Gastón Fares

Sin tacto.

 

 

Algunos dicen que no se puede cambiar,

que hay cosas que nunca van a pasar,

pero las cosas que

auguran

que nunca van a pasar

pasan seguido

y los que decían eso no saben ya

qué decir.

 

No es imposible.

Uno se puede ir y puede

volver

esto es posible

En el mundo.

Hoy.

Siempre pasó,

pero hay pocos testimonios

porque lo que cambia se va,

se ausenta de un día para el otro,

como aquel hombre del que Josep Pla escribió

que dejó su pueblo,

solo,

con los reveses en su espalda,

pesando toneladas,

con la gente murmurando,

pero aquel hombre

simple

dejó su pueblo

no tan simple como él

pasó por la fuente del pueblo

bebió el agua por última vez

y partió

para nunca volver.

 

Esto es sobre el chico,

el muchacho

cambiador

No podía sentir

El sentido del tacto lo tenía muerto

como otras ilusiones

Pero un día descubrieron como hacérselo funcionar

Un científico lo hizo

Un científico loco quizás

No lo sabemos

Pero logró que el chico sintiera

Y entonces el chico rozó las palmeras con las manos

Frotó naranjas contra su piel

Sintió su propio cuerpo y el de los demás

El respirar de su perro en su cara

Lo despertó

Y la felicidad que sentía era tan grande que el chico

Que en realidad no era tan chico

Se sintió joven otra vez

Se descontó años

Multiplicó los suyos por

Cero

Coma

Siete

Y pensó

Que ahora que sentía al pasto doblarse cuando se recostaba sobre él

con la espalda

desnuda

A sus propias lágrimas derramarse sobre su cara hasta llegar

a su nariz

Pensó que si alguien podía devolverle el tacto,

entonces el podía pensar hasta llegar a lo impensado

y lo hizo.

Llegó.

Y me dijo

Que había cosas que ya no podía volver a sentir

Porque ya no estaban

Las que sólo sentía en los sueños

Y esto lo enfrentó con una pared

Una pared de sentimientos hechos con ladrillos

como las que levantaba su abuelo

cuando era chico y la vida parecía

larga

insensible

y había otras paredes

de colores de luces de ciudades ya descubiertas pero desaparecidas de bichos bolitas y de animales que corrían en el claroscuro de algún  bosque que no era bosque pero que para él lo había sido

Ojo con los bosques que no son bosques pero que para uno lo son

porque cuando desaparecen y sus árboles se secan

uno cree haber estado ahí

en lo imposible

Punto.

Entonces yo le dije

Que era como un Úlises

Un Úlises que volvía a Ítaca

Sin una Penélope que lo esperara

Y eso le dolió

le dolió como las cosas que son simples y reales

Como un Quijote sin caballo

Como un río sin cauce

Y se calmó y sonrió

Nunca entendí por qué

El chico ahora sensible se calmó

Cuando le dije algunas cosas terribles.

Y se lo dije.

Te dije cosas terribles para que entendieras

Que yo siempre sentí todo pero que era y soy como vos.

Lo que te pasa.

Lo sé.

Lo sé muy bien.

Lo que te pasa, querido.

Y me contestó que él quería ser terrible también.

Que era su derecho

Y que lo ejercería a gusto.

Y jamás lo volví a ver

pero en la noches que no llueve

pero que debería llover

a veces creo que el chico está cerca

bañándose en la agua

que debería caer.

 

por Adrián Gastón Fares

Brújula de guiones y escritos míos

Un sumario de lo que he escrito hasta el momento. No nombro los que me parecen que fueron ejercicios.

Novelas

Intransparente

El nombre del pueblo (tal vez un ejercicio)

Cuentos

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Relatos

Kong

Poemario

El joven pálido y otros poemas

Guiones

Mundo tributo

Gualicho / Walichu

Mr. Time

Las órdenes

El mochilero

La venta

Ojalá

La sociedad de los parientes asesinos (serie)

Gigantes

¿Dónde está el gigante
que cruzaba en mi camino?

El que está más cerca del cielo
y despeina las nubes.

El hombre montaña
que vivía en un conventillo
cruzando mi calle.

El callejero que paseaba con su hermano
gemelo.

El que al salir de la Lugones
daba ritmo a mis ilusiones.

Cuando una persona encuentra al gigante
debe entender
que es una cristalización de una verdad
que la materia no se apila al pedo
desafiando a la gravedad.

Los gigantes son antenas.

El hombre alto una escalera.

Sólo existen en las ciudades,

como los marineros en los mares.

 

por Adrián Gastón Fares

El monstruo

Dejar este mundo porque ya nada vale la pena.

 

Extrañar los atardeceres promisorios,

las comidas imperiales,

el sol fuerte,

las copas de los árboles,

pero más que nada el trabajo como un fin y no como un medio.

 

El crepitar de las hojas bajo cuatro pies.

 

La comprensión,

las miradas ardientes,

las lenguas entrelazadas que al soltarse charlan de cosas triviales y necesarias.

Lo que parecía natural y ahora es como la carcasa de un robot destruido en una ciudad de lata.

Incomparables las órdenes de las esperanzas y los desórdenes del cuerpo.

Dejar este mundo de una vez por todas cuando falta lo elemental y lo natural se hizo mecánica y palabra.

Yo no soy este monstruo que decidieron soñar una tarde en familia.

Mis pies están desnudos en la playa.

 

por Adrián Gastón Fares

El joven pálido 13 – Cooonde cuenta

Un sueño:

hoy soñé con marcianos

y una amiga en el verano

un gordo vivía en el altillo

y se veía el mar a lo lejos

en la casa también estaba la que quería

y descubría que la amiga era mía

y era ella también

qué son esas formas que en los sueños nos vienen a consolar

y las otras que a nuestro lado sentimos en la cama grande

yo les canto porque sé

que perdieron la costumbre de recitar

sólo quieren a su manera avisarnos

que dejemos de soñar

El joven pálido 9.

El joven pálido 9

El joven pálido 9

Ahora que por uso y costumbre
la oscuridad ganó terreno,
algunos días siente
el soplo del paraíso.
La bondad que le gustaría
repartir
incluso a los enemigos,
que no son tales;
les desea el bien a todos
por igual.

En la calle donde pasa por vivo,
trata de recordar su misión:
que alguna vez dejó la tumba caliente
para una difusa tarea,
pero ya su fervor se enfría:
demasiados reveses:
un atentado a la
coherencia.

Y ni siquiera puede expresar
que se siente atravesado por
un amor quieto,
de esos que sólo lleva el viento de pueblo en pueblo
de ciudad en ciudad,
cuando ve a un perro que se acerca
y lo lame.

Él fue hecho para el tránsito pesado
del árbol a la mesa:
para juntar las aceitunas negras caídas del olivo.
Ella para extraer con su garganta dorada el agua de la fuente.

Él fue hecho para los pastos altos y la escondida.
Ella para posar su mirada en él
y despojarlo.
«Oh, dulce ladrona,
tus ancestros te entrenaron para mirar»

La noche anterior bailoteó en un boliche,
hizo el baile del zombi,
del que ya nos ocuparemos.

De cualquier manera.

Get ready for this.

Oh, dulce ladrona.
Tus ancestros te entrenaron para mirar.

Y, mientras piensa, la acción del día es:

Disculpe, Joven pálido.
Por favor, córrase de este cantero y déjeme regar las plantas
esta mañana de sol.

«Disculpe, Joven pálido»,
dice el portero,
«estoy de acuerdo con los cartoneros
que dicen que estás equivocado
que sos un embuste
que te crees muerto pero estás más vivo que
esta mariposa»,
dice mientras agarra una mariposa blanca
que estaba posada en el ficus
y se la engulle sin ningún problema:
«Tiene nutrientes»

Otra vez el vaivén.
¿Él vio mal o el portero se comió una mariposa blanca?
Si se comió una mariposa blanca:
él puede ser el Jovén Pálido y estar realmente muerto.
Si se comió una mariposa blanca:
el Portero puede ser algo más o algo menos que un portero.
Si se comió una mariposa blanca,
lechera,
ella puede estar esperándolo en algún lugar.

La vida es simple.
No es vida.
Es imaginación.

por Cooonde

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El joven pálido. 6

We are lost in the marvellous prison
and theres is no reason..

El joven pálido pensaba en el poco inglés
que sabía, el de las canciones…
Así que se inventó una.
La arboleda y el camino de tierra
se hacían más reales,
gracias al peso de la mochila.

Peso suficiente,
inesperado
(nunca había pensado que iba a terminar llevando eso por los senderos rústicos de su país),
en la cabeza y en la espalda.
Vayamos de frente lo que el joven pálido iba a hacer,
era buscar a la madre de su hijo.

Hija de un estanciero.
Mientras el joven pálido bajaba de la camioneta que lo acercó al pueblo,
la chica arrancaba zanahorias de una huerta.

Racista y a la vez activista
de la ecología,
había donado a la ciencia
la flor de su descuido
el feto empedernido
que había intentado nacer.

El kilometro 112.
El joven pálido caminaba decidido hacia la casa de su ex
con la mitad de una sonrisa en la cara.
Escuchó una voz a su derecha que le gritó:
-¡Bobo!

Llegó a ver como el chistoso se escondía en el maizal,
los dientes desparejos, los anteojos negros embutidos en la cara;
¿de dónde había salido ése?

El joven pálido, exactamente una hora antes de que el padre de su ex disparara al aire
y lo amenazara de muerte si volvía a esa casa
a sacudir al feto en la cara de su hija,
escupió
y dijo
-Nene, ahora vas a verle la cara a tu mamá.
Las entrañas ya las conocés.
Pero en este mundo, lo que importa es la apariencia.

El feto maloliente no contestó.

Le cayó otra piedra.
Se detuvo en seco.

Nene. Como éste hay unos cuantos. Siguen la luz o la oscuridad, son clase alta
o clase baja, limpios o sucios, inteligentes o estúpidos, pero están corroídos por dentro
y por fuera.
Ellos son lo que hacen nada más.
En un momento una cosa y en otro, otra.
Vos hacé la tuya, sin mirar a los costados.

Miró atrás
y arriba.

La segunda piedra no era una piedra
negros pájaros carroñeros
lo venían siguiendo
y se mandaban clavados en el aire
y sobrevolaban la mochila

El joven pálido se puso los auriculares
del walkman.
Estamos en los noventa,
aunque nadie se dé cuenta
Apretó el paso.
De vez en cuando,
tiraba manotasos
para alejar a los pajarracos.

por Adrián Gastón Fares

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El joven pálido. 5

El joven palido 5

Las hojas caen en contra del viento
que las hace caer.
Las personas
vemos esto.

Con las lombrices aéreas
a veces descubría
que no había mucho más de lo que buscaba
Ni había mucho menos.
Algunos días tenés lo justo
-lo justo es lo perfecto, es una caricia mental-
Y entonces -chau paranoia, mucho gusto-,
¿qué hacés?

¿Cómo afrontar la sospecha confirmada?

Coro:

«Como la planta que sabe que el agua no está lejos
después inclinándote un poco al sol
sin deformarte demasiado.»

Pero no es fácil.

Amar es desenrollarse
sin pausa.

Play.

En esta película yo camino
hasta el Museo de la Morgue
donde flota un feto
¡Oh, feto flotador
hijo de mis entrañas!
Un guardia inseguro me sigue
con la mirada,
pero cuando se descuida
rompo la pecera,
atajo el feto que cae con la viscosidad
y me lo meto en la mochila.
El guardia inseguro
un poco viejo
camina hacia mí
y se resbala.
¿Se habrá roto la cabeza?
Ya en la calle,
con mi vástago maloliente en la mochila,
subo a un taxi,
El conductor se tapa la nariz
y me ordena bajarme:

¡Bájese! ¡A lavarse!

por Cooonde

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El joven pálido 4

el joven palido 4

Las calles pasaban como locas
su propia historia ya no le interesaba
como para perder el tiempo en construirla
elige tu propia aventura, se dijo
«Miren todos»
enfrento las esquinas
respeto los semáforos
caminante entrenado
Al rato
encuentra ¡el camino de baldosas amarillas!
«¡seguilo, seguilo!»
harina, yemas de huevos y mostaza
EN las puertas de las universades
ahí estuvo parado
mirando cómo se hueveaban
¡me huele a casa!
después se limpió los zapatos

¡»You’re off to see the Wizard»…!

la sátira siempre fue
un género menor

Cooonde

El joven pálido 3

el joven palido 3

el joven pálido
se erizó de sueños
y por las calles vagó
sorbiendo cemento
soleado

el que desayunó aires
por ahora no le preocupaba
mejor era bañarse
en las islas personales
que se separaban por el cemento
en esa mañana corriente

mujer era bañarse
en las islas personales

adónde vamos
quién soy
por qué
eran palabras que a él ya no le molestaban
y a las personas que se cruzaba
parecía que
tampoco

los caminos cruzados
caminos perdidos

i will write a story
about pain and glory

en la casa del conde
dónde estará?
dónde se esconde?

entonces piensa
las mentes deberían adaptarse
a cualquier felicidad
no importa de dónde venga
ni cuánto dure
la verdad

Cooonde

El joven pálido 2

Dibujo El Joven Pálido 2

en un páramo
de pétalos rosados
se erigió el joven pálido
y miró el horizonte
contó las tumbas
y les juró que volvería
con la mínima flor
y su Diana

las pútridas manos surgieron
y con el pulgar hacia arriba
aceptaron el reto

ni michael jackson
ni fulci
ni romero
ni hablar de shyamalan
imaginaron
este saludar

después
caminó en busca del ahogado
su primer enemigo

la laguna estaba mansa
y el ahogado flotaba
mirando
la grava parda
del fondo

cada tanto el ahogado saludaba
a los oscuros peces
creía que eran las mujeres
que en el mundo de las lombrices aéreas
había amado
las despedía
con ganas

el joven pálido llamó al ahogado
éste sopló burbujas
que como todas
reventaban en la superficie

amigo,
qué te pasó?

la burbuja reventó

nada, acá terminé

tus planes eran el arte
y el amor

el joven pálido esperó
que la burbuja
reventara

idiota

decime, contame, soplame
dónde está mi Diana
por la que dejé el mundo de la tierra
si mal no recuerdo
trabajaba con vos
en una oficina
de dos por dos

ella salía con su jefe
todos los sabían
para qué querés recuperar
lo que en vida
perdiste

quiero saber quién lo hizo
y encontrar los restos
y las palabras

buscá a uno que tiene raíces
frescas
en el mundo de las lombrices aéreas
no lo vas a encontrar
así nomás

quiero saber también
por qué me dejaste solo
en la cena del 2 del mayo
éramos amigos

vos querías todo y yo quería la nada
o sea lo mismo que vos

vos querías la nada pero de forma
que reventara
te gusta el ruido
y aparecer

mi cerebro ya perdió las células
bailan en el agua, fueron comidas
por los peces
preguntales a ellas
yo ya no soy

y por qué hablás

todavía me gusta
si querés encontrar a la que decís que es
tu diana
preparate
y buscá al que desayunó alturas
el aire le infló los pulmones
como un paracaída
todavía tenés tiempo
antes que lleguen los policías
juntá los pedazos de la cabeza
y hacelo hablar

tené cuidado porque rondan las
penas
que son gemelas sin manos
que te succionan el alma
y ahí olvidate
de lo que viniste a hacer
nadie es igual otra vez

también te espera
el raiz fresca
el joven pálido miró alrededor
la laguna
era un estanque
en una casa de olivos
atrás estaba sentada
una mujer rubia bikini
tomando sol

retrocedió
sin que lo vieran
acarició la frente de un nena
que con un portafolio de doctor
de juguete multicolor
iba al
estanque

Cooonde

El joven pálido 1

Dibujo El Joven Pálido 1

El joven pálido. I.

Qué mejor idea que salir a dar vueltas
por el mundo de las lombrices aéreas
las que simulan amistad
simular es un asco
fundacional
pateo los huesos de mi gata
y afianzado a mi polvo será bastón
paseo mi mirada
por este patio de tierra
plantado de sexos profanados
de enamorados todavía desencontrados
y busco a mi Diana
la que una vez me obligó
a pronunciar su nombre
hoy me escapo
a patear la tierra que hay arriba de la mía
a arrancar por los rincones
pedazos de corazones
para encontrar la rosa marchita
de la unión con mi Diana
los de los nichos
dicen que está en un recinto
-«sí, sí, sí, está en el museo»
donde se guardan las sobras
para que las lombrices aéreas más serias
-«sí, sí, en el museo forense, Joven»
aprendan a matar mejor y más rápido
en una pecera
el vástago flota
como ejemplo de derrota
de la vida terrenal
exuberante, inocente mínima flor
que quiero traer a mi regazo
junto a los disperos restos de mi Diana postrera
aquella quimera
de las tardes soleadas
entonces
gusanos
¡retrocedan!
que el joven pálido
ya quiebra las raíces
ya sale a la gris pradera
-«mírenlo, se va a buscar a su familia»
-«atrapen la imagen
en los coágulos secos en sus secas órbitas»
Que tal vez sean el mundo
-«tal vez».

Cooonde